viernes, 1 de marzo de 2013

· tarta de arvejas ·

Me tomé unas inmerecidas y no planificadas vacaciones durante el verano. Enero me encontró sola en casa, pintando y arreglando muebles; febrero me llevó mucho al cine, me cocinó a diario y empezó a poner los patitos en línea para lo que será un año de descubrimiento. Pero hoy llegó marzo: en una semana cumplo 30, en dos semanas más llegará el otoño y con él la mejor temporada para cocinar.

Mientras tanto, y con este último (espero) vestigio de verano, vine a traerles una receta fabulosa. Más que receta es, en realidad, una idea: que las arvejas también pueden ser protagonistas. Cada vez que menciono que voy a comer / estoy cocinando / tengo en la heladera esta tarta, me llegan preguntas. Con este post respondo todos los e-mails y DMs que recibí la última vez, a finales de enero.

Nunca tuve una versión escrita de esta receta; fue producto de un almuerzo de adolescencia, de cuando inventaba cualquier cosa para comer lo que tenía ganas, y de ahí en más siempre la reproduje a ojo. La receta en un tuit sería "masa de tarta + arvejas + ligue + horno + queso", pero igual va el paso a paso (con recipe card, como siempre) para despejar cualquier duda.


  • Pre-cocinar dos bolsitas de arvejas congeladas.
  • Batir 3 huevos con 1/2 taza de crema o queso blanco, sal, pimienta y algunas hierbas a elección. Menta + arvejas = sublime.
  • Forrar un molde con masa de tarta, o varios moldecitos individuales con tapas de empanadas. Si sobra masa, hacer un repulgue.
  • Cubrir la base con pan o queso rallado. Añadir las arvejas pre-cocidas. Cubrir con el ligue.
  • Llevar a horno medio. Cuando falten unos minutos para que el ligue esté bien cocido, cubrir con hebras de queso y llevar nuevamente al horno hasta dorar.

Entre todas las hierbas que consumo, la que más me gusta cuando cocino con arvejas es la menta. Juntas hacen una explosión de sabor en la boca, no sabría explicarlo pero se complementan a la perfección. Prueben y me cuentan.





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