sábado, 11 de enero de 2014

· el plan ·

So here's the thing: nunca en mi vida tuve un buen guardarropas. Nunca tuve mucha ropa, nunca tuve plata para comprar ropa, nunca tuve algo de plata y tiempo a la vez para hacerme la ropa que necesito y nunca estuve conforme con mi cuerpo como para mimarlo con un vestidor que dé gusto.

Not any more.

Uno de mis planes para este 2014 apenas estrenado es construir un guardarropas decente; empezó como una NYR y hace dos días descubrí que voy a tener esta suerte de grupo de contención, así que me tiré a la pileta. De antemano tengo planes, ideas, ganas.

Varios vestidos, porque los amo. Unas cuantas faldas versátiles. Poco tejido de punto, pero impecable. Un par de abrigos de buen corte. Blusas y camisas que no tironeen. Algunas piezas tejidas a mano. Al menos dos pantalones que calcen perfecto. Y accesorios.

No va a ser fácil porque sigue estando el temita de que soy una bola amorfa horrible y todo me queda mal, pero al menos es la idea. Planificar, no coser prendas por capricho, combinar telas desde la compra, hacerme de elementos intercambiables que siempre queden bien. El objetivo es que el próximo verano (prácticamente todo un año de organización, curaduría y costura) pueda abrir el placard y encuentre dos cosas: en primer lugar, ropa -no es algo habitual en este momento ni lo ha sido los últimos 25 años-, y en segundo lugar, opciones viables para vestirme en cualquier momento.

Mi intención es construir este guardarropas con prendas hechas en mi tallercito y nutrirlo con algunas compras. A saber: zapatos, accesorios y ropa interior.

The game has begun.


Ro Guaraz. Todos los derechos reservados. © Maira Gall.