lunes, 22 de diciembre de 2014

· el regalo perfecto ·

¿Les gusta recibir regalos? ¿Y hacerlos? Soy de esas personas que aman recibir regalitos, pero confieso que una de las cosas que más disfruto en la vida es regalar.


Amo todo al respecto: la introducción -esa vez que escuché al pasar sobre un libro que a alguien le gustaría leer, aquél link que un amigo compartió, un comentario a otra persona que me fue transmitido-, el nudo -elegir en un mar de productos y luego reunir los medios necesarios para comprar o fabricar- y el desenlace -ese acto lleno de amor en el que se intercambia un presente por alguna o muchas formas de gratitud-. Y en el medio, el envoltorio.

Presto la misma dosis de atención al regalo en sí mismo que a lo que envuelve (y cómo lo envuelve), y estoy convencida de que recibir un paquetito con papel estampado, un moño de cinta y el nombre cuidadosamente escrito revela mucho más amor que la bolsa de un comercio. Mi idea de hoy es que en estas fiestas el pie del arbolito luzca más como una foto familiar que como una publicidad del shopping. Si están de acuerdo, los invito a prepararse una taza de té, porque hoy hay un buen puñado de fotos y, de yapa, un video.


· tipos de envoltorio ·

Para empezar se me ocurre la clasificación más abarcativa, y es la que se refiere al modo de envolver un regalo.

· · · directo

Es cuando nos regalan una sartén y sabemos perfectamente que vamos a recibir una sartén aún sin visión de rayos x. O cuando nos regalan un sweater y bien podrían ser restos de una tierra perdida, porque el regalo es una masa amorfa que nunca lució ni lucirá mejor. ¿Nunca vieron un triciclo cubierto con pliegos y pliegos de papel? ¿Y un osito de peluche? No es lo mismo un libro que una muñeca, no es igual un cubo Rubik que una pava. Mi punto es: salvo que el regalo en sí sea -o esté contenido en- un cuerpo geométrico, lo mejor es buscar un intermediario.

· · · indirecto

Aquí entran un montón de ayudantes para hacernos la tarea más fácil. Desde galletitas hasta el juguete más curvo del mundo pasando por ropa, artículos de belleza, herramientas... todo eso que no sirve como base para un envoltorio prolijo, va adentro de una caja, una bolsa, un sobre, un frasco, un tubo, una lata. Estos contenedores pueden ser bellos -las latas suelen tener dibujos preciosos, hay cajas forradas hermosísimas, bolsas en cantidad de estampas- o simplemente funcionales.


· envoltorios ·

Una vez determinado el tipo de envoltorio, hay que buscar con qué cubrir ese regalo. A grandes rasgos se me ocurren tres grupos de envoltorios:

· · · papeles

Para empezar, lo más básico: todos los papeles, desde los más simples -obra, madera, afiche, barrilete, misionero- hasta los menos populares -vegetal, hecho a mano, serigrafiados, de arroz, de origami-, sirven. En general, salvo algún gramaje muy elevado que dificulte a la hora de plegar, es cuestión de buscar el que más les guste y ver cómo usarlo (si es muy finito o transparente, se puede envolver doble o poner una base de papel blanco).


· · · telas

Pueden usar cortes de telas específicamente adquiridos para esto o revolver entre los retazos y seleccionar los más lindos. Además está la opción del doble regalito, usando una servilleta, un repasador, un individual, un furoshiki. Algunas prendas de vestir también sirven: una remera bien doblada puede cubrir un libro de tamaño considerable, unas medias -regalo de tía pero nunca vienen mal- cubriendo y cerrando un tubo nos ahorran mil pliegues de papel.


· · · otros

Hay un montón de otros materiales que no deberíamos descartar. Todo el rango de papeles impresos: diarios, revistas, mapas, posters y -aunque yo no esté de acuerdo con esto- libros viejos sirven para terminar un regalo de manera diferente. También podemos usar vinilos adhesivos, celofán, papeles de pared, blondas y cualquier otro material que nos dé la posibilidad de cubrir una caja.


· fijaciones ·

Por lo general, salvo que sean la mujer maravilla (spoiler alert: I’m not), es muy complicado envolver un regalo -que quede lindo- solo con papel y una cinta para atar. Yo me ayudo con un arsenal de fijaciones: pegamentos -cola vinílica, pegamento universal-, cintas adhesivas -transparentes, de papel, bifaz o decorativas- y stickers de todo tipo. Lo que tengamos, nos guste usar y sirva a los efectos de sostener el papel en su lugar.


· extras ·

· · · para atar
Si todo el abanico de cintas que se consigue en cualquier mercería nos resulta poco, siempre podemos usar lanas, tientos de cuero, cintas plásticas, puntillas, galones, cuerdas y hasta hilos lindos (hola baker’s twine, yo también te quiero mucho). Mientras sirva para hacer al menos un nudo firme, alcanza y sobra.


· · · para adornar
Muchas veces no queremos cerrar un paquete con un moño, y eso también es válido. A mí me encanta jugar con diferentes gift toppings y saco de la galera cualquier objeto que agregue color, textura o sea un guiño cómplice hacia el destinatario del regalo. Golosinas, juguetes, origami, pompones, dijes, cuentas, plumas, cascabeles, molinitos, accesorios, galletas, artículos de librería o pequeños items de maquillaje. ¿Cual es el problema si lo más pensado está del lado de afuera? La gente ama estos detalles.


· · · para identificar

Hay de todas formas y en una variedad de colores que haría palidecer a Pantone mismo: hechas a mano, compradas, impresas de internet (hay miles de opciones para descarga gratuita, como regalito de ilustradores y diseñadores alrededor del mundo). Las pueden colgar con un cordoncito, pegar con cinta, fijar con clips, coser a mano. Para que todos sepan qué regalito les corresponde o para dejar por escrito un lindo deseo, no son indispensables pero las etiquetas vienen bien para poner el broche final a la hora envolver un regalo.



Una vez enumerado todo lo que pueden usar, está el pequeño detalle de cómo envolver. Hay mil formas, unas más simples, otras más complejas, algunas muy básicas y otras con diez agregados por centímetro. Acá les pongo un videíto (sin audio, gracias Vimeo, toda la onda) donde muestro cómo envuelvo yo la mayoría de mis regalos. Esto es: con un papel preferiblemente grueso, fijando todo con cinta bifaz para que no se vea al final y cerrando con un moño de cinta y una tarjetita (donde luego escribiré algo, seguro); como el papel es muy clarito y el regalo tenía contrastes fuertes que se notaban a través del envoltorio, puse una primera capa de papel de seda para no delatar el contenido.



Espero que haya sido más o menos claro y les sirva. Hay partes cortadas -no mostré los dos laterales porque son iguales- y está un poco acelerado para que no sea eterno, pero quise poner todo el proceso. Además de este video largo con todos los detalles, en mi cuenta de instagram estuve subiendo un par de microvideos que encuentran agrupados en #giftwrrrrrap. Seguiré actualizando ese hashtag, al menos hasta el 6 de enero, para darles varias ideas sobre cómo personalizar los regalitos de toda la familia.


Quiero aclarar algo antes de cerrar esta entrada que puede lucir muy materialista: por sobre todas las cosas -al menos para mí- la navidad es una celebración del amor, de la familia, de lo bueno que tenemos. Si no hay regalos, que no haya. Si no hay grandes cenas, muchos invitados, deco sofisticada, ropa bonita, que no haya. Lo que no puede faltar es el cariño por la gente que nos rodea y el agradecimiento por ese afecto puro. En mi universo todo el ritual de elegir un regalo y llevarlo a la realidad es un acto de amor: no regalo por compromiso, no me esfuerzo en comprar o hacer algo por alguien que no valoro y no entiendo el argumento comercial que usan millones de grinchs en todo el planeta. Entonces, como cierre al acto de regalar, un envoltorio cuidado me parece una buena idea. Con "el regalo perfecto" no me refiero al más caro ni al más grande: hablo de presentar de la mejor forma posible hasta el regalito más humilde y personal. Ahora me cuentan ustedes: ¿Cómo vienen con los regalitos de navidad? ¿Les gusta hacerlos? ¿Recibirlos? ¿Envolverlos? Les deseo a todos una semana cargada de momentos para el recuerdo.



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7 comentarios

  1. Después de un fin de semana caótico y con toda mi casa revuelta tenía que frenar, sentarme y al final decidí abrir Instagram... Lo primero que veo es tu publicación ¡y tuve que venir volando! ¡Divina decisión!
    ♥♥♥ Qué súper bonito es todo lo que decís, cada foto y la inmensidad de datos + detalles. Gracias por este post inspirador y recargapilas.
    (No creo que alguien lea esta entrada y se le ocurra pensar en el materialismo, con semejante muestra de amor ¡es imposible!)
    Me quedo con cada una de tus palabras en el segundo párrafo "Amo todo al respecto..." y me re identifico con lo que decís, aunque siempre me quedan ideas en el tintero a la hora de presentar un regalito (todo por desorganizada, ¡ups!) Pero es imposible olvidar la cara de quienes se sorprenden con la presentación tanto como con el contenido... Qué alguien se sienta especial por esos detalles, vale todo el esfuerzo ;)

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  2. Me gusta pensar el regalo para cada persona, hacer o comprar algo muy especial para cada uno...Me falta ponerle más esmero al envoltorio, de acá me llevo un montón de ideas. Buenísimo el videíto, el tip de la cinta bifaz es genial, y no podés NO PODESSS ser tan prolija. Te juro que si te llegaban a coincidir los lunarcitos en los dobleces del papel empezaba a los gritos :)
    Besos y felicidades!!!

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  3. Qué buenas ideas Ro! (una aclaración, por las dudas, cuando yo uso hojas de libros antiguos para decorar muebles son libros que ya no sirven porque les faltan páginas).
    Amo, amo, amo envolver!!! En taller mAnUfActA no hay nunca dos paquetes iguales. Eso me complica un poco la vida pero también me divierte mucho! Invierto tiempo y dedicación en eso y me da mucha satisfacción.
    De chiquita ayudaba siempre a mi abuela a envolver los regalos y también iba a "trabajar" al negocio de mi mamá (Manufacta) y mi parte preferida era hacer los paquetes para regalo.
    Entiendo perfecto tu sentimiento y estoy 100% de acuerdo!
    Por si no "hablamos" antes te deseo una muy feliz Navidad y entre mis agredicimientos está el haberte conocido.
    beso grande!

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  4. Qué lindo todo, como siempre!!!!! Yo solamente les regalo a mis hijos y hago paquetitos y tarjetitas igual que vos aunque nunca me salen taaaann lindos y prolijos!!! Beso grande!!!

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  5. Ya mismo tendrías que empezar a trabajar con Papá Noel !!!! . No podés ser tan genia, descansá un poco jajaja.
    Salvo los regalos para los niños, el resto los hago yo, éste año preparé manteles , caminos, servilletas, repasadores mononos con voladitos y delantales para todos.
    Luego de ver ésto , prometo esmerarme un poquito más con los envoltorios :)
    Te deseo unas hermosas fiestas, ya que, más allá de los regalos y demás accesorios comparto contigo la ideal de la Navidad. Besos !!!

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  6. Amo, amo, amo regalar.
    Me identifico 100% con lo que decís. Elegir un regalo es, para mí, un acto de amor también. Es estar atento a lo que el otro le gusta, lo que te cuenta, sus deseos. Por más simple que sea el regalo, no siempre lo caro es lo más lindo o lo más especial. Y según mi novio, tengo un ojo bastante bueno para regalar jajaj
    Aunque debo admitir que estas fiestas estuve un poco grinch por cuestiones personales, el año pasado me acuerdo que me senté y estuve un rato largo armando paquetes y poniendo tarjetas especialmente elegidas para cada uno (aunque no a este nivel tan PRO tuyo ja!)
    Ando desaparecida del mundoblog, pero te sigo en Instagram y cada tanto me hago un paseíto para disfrutar de posts tan lindos como los tuyos!
    Feliz 2015!

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  7. Que divino este post! yo soy igual! me encantan los detalles que hacen que el regalo sea super original! Ame las ideas y me encantó
    el video también ♥

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